El secretario general de UGT FICA denuncia la falta de atractivo del trabajo agrícola, defiende la condicionalidad social de la PAC y alerta del riesgo que supondría para los trabajadores una involución en derechos laborales y sociales
El secretario general de UGT FICA, Mariano Hoya, ha reclamado la creación de un Convenio General del Campo como herramienta fundamental para mejorar las condiciones laborales en el sector agrario y afrontar uno de sus principales problemas: la creciente falta de mano de obra y de relevo generacional.
Durante la inauguración del Grupo de Trabajo Estatal del Sector Agrario de UGT FICA, que se celebra entre hoy y mañana en el Complejo Cultural San Francisco de Cáceres, Hoya defendió el carácter estratégico del sector agroalimentario para la economía española y subrayó la necesidad de reforzar la protección de sus trabajadores.
El dirigente sindical recordó que el sector agroalimentario emplea a 1,35 millones de personas, representa alrededor del 9% del Valor Añadido Bruto de España y supera los 80.000 millones de euros en exportaciones anuales, convirtiéndose en uno de los principales motores económicos del país.
Además, quiso poner en valor el papel desempeñado por los trabajadores del sector durante la pandemia de la COVID-19. “Mientras gran parte de la población permanecía confinada, los trabajadores y las trabajadoras del sector agroalimentario siguieron desempeñando su labor cada día para garantizar el abastecimiento de alimentos”, señaló.
La escasez de mano de obra, principal reto del sector
Uno de los asuntos centrales de la intervención de Mariano Hoya fue la presentación de los estudios que UGT FICA analizará durante estas jornadas. El primero de ellos aborda la creciente escasez de mano de obra en el sector agrario.
Según explicó, las conclusiones del informe apuntan con claridad a que la falta de trabajadores tiene su origen en unas condiciones laborales, económicas y sociales que continúan siendo poco atractivas para las nuevas generaciones.
En este sentido, sostuvo que la mejora de salarios, derechos y condiciones de trabajo resulta imprescindible para asegurar el futuro de la actividad agraria y evitar que siga aumentando la dependencia de mano de obra inmigrante, actualmente fundamental para el sostenimiento de numerosas campañas agrícolas.
Para Hoya, la solución pasa por impulsar un Convenio General del Campo que homogeneice las condiciones laborales en todo el territorio nacional, siguiendo el modelo que en su día se implantó en el sector de la construcción.
Defensa de la condicionalidad social de la PAC
El secretario general de UGT FICA también mostró su preocupación por los debates abiertos en Europa sobre la futura Política Agraria Común (PAC).
En concreto, defendió la necesidad de mantener la denominada condicionalidad social, que vincula la concesión de ayudas europeas al cumplimiento de los derechos laborales por parte de las empresas beneficiarias.
Hoya advirtió de que existen corrientes políticas que pretenden eliminar esta exigencia y alertó de que ello supondría un retroceso para la protección de los trabajadores agrarios.
“Las ayudas públicas deben seguir condicionadas al respeto de los derechos laborales, la seguridad y la salud de los trabajadores”, defendió ante los asistentes.
El impacto del SMI en los convenios del sector
Otro de los estudios presentados en las jornadas analiza la influencia del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en los convenios colectivos agroalimentarios.
Mariano Hoya destacó que las sucesivas subidas del SMI han permitido mejorar las condiciones salariales de miles de trabajadores, aunque alertó de que en muchos convenios las tablas salariales han quedado prácticamente absorbidas por el salario mínimo.
Por ello, reclamó una negociación colectiva más ambiciosa que permita trasladar las mejoras salariales a todos los niveles profesionales y evitar mecanismos de compensación y absorción que limiten los efectos reales de estas subidas.
Igualdad, violencia de género y protección del colectivo LGTBI
La tercera gran temática de las jornadas se centra en el análisis de cómo la negociación colectiva del sector agrario ha incorporado medidas relacionadas con la igualdad, la protección frente a la violencia de género y los derechos del colectivo LGTBI.
Según explicó, los avances producidos en los últimos años son todavía insuficientes y existe un amplio margen de mejora para lograr entornos laborales plenamente igualitarios y seguros.
Hoya defendió que los convenios colectivos deben convertirse en herramientas eficaces para garantizar la protección de las mujeres víctimas de violencia de género y de los colectivos más vulnerables dentro del ámbito laboral.
Llamamiento a la movilización y defensa de los derechos sociales
Durante el tramo final de su intervención, Mariano Hoya realizó una defensa de las políticas laborales y sociales desarrolladas en los últimos años, destacando medidas como el incremento del Salario Mínimo Interprofesional y la revalorización de las pensiones.
Asimismo, hizo un llamamiento a los delegados y delegadas sindicales para que continúen defendiendo los derechos de los trabajadores en los centros de trabajo y trasladen la importancia de preservar los avances conseguidos en materia laboral y social.
El secretario general de UGT FICA concluyó mostrando su confianza en que las jornadas de Cáceres sirvan para formular propuestas que contribuyan a mejorar las condiciones de trabajo en el sector agrario y reforzar el papel de una actividad que considera estratégica para la economía y la cohesión territorial de España.
UGT FICA Extremadura
Gabinete de Comunicación
